DOS MUNDOS PARALELOS
La noche respiraba en la casa como un oscuro animal.
Peter estaba despierto, y al momento, pensó que pasaría otra noche en vela, una
más. De camino al salón, vio que su hermana, cuyo nombre es Clara, dormía
profundamente. Cuando, al fin, llegó al salón cogió su libro favorito y empezó
a leerlo de nuevo.
En ese libro había algo diferente, algo que sólo podía
intuir él. Había algo muy extraño llamado magia. En el momento en el que empezó
a leer la primera palabra del libro, Peter empezó a ver lo que ocurría en él
con sus propios ojos. Al principio sintió mucho miedo, aunque siguió leyendo. A
medida que iba avanzando, la magia iba en aumento hasta tal punto de viajar en
ese libro y vivirlo. Al dejar de leerlo, volvió a casa y se durmió.
Las noches siguientes las pasó leyendo ese magnífico
libro. Cada vez que lo leía, pasa lo mismo, se veía transportado a ese mundo
lleno de magia. Una noche en la cual estaba leyendo, como siempre, se
transportó en el libro, pero esta vez, no pudo salir de él. Se encontró
atrapado en el libro sin poder volver al mundo real, sin poder volver a su
casa. Lo estuvo intentando toda la noche hasta que, finalmente, se rindió. Por
suerte, ya sabía, más o menos, cómo era aquel libro que tantas veces leía. Así
que fue a ver a Valiant, un chico que, lo que había leído sobre él, le había
gustado.
Cuando Peter ya lo hubo encontrado, empezaron a hablar. Peter
le explicó que venía de un país muy lejano. Estuvieron hablando durante muchas
horas y Valiant le ofreció pasar la noche
en su casa. Esa noche, Peter pudo dormir.
Peter estuvo meditando, unos días, la propuesta de
Valiant. Al final la aceptó, pero con la condición de que cuando volvieran se
separarían para siempre y no volverían a saber nada más el uno con el otro.
Así que Valiant lo trajo con el brujo y juntos fueron al
mundo de Peter, donde ya no se volverían a ver nunca más.